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La Reunión Anual 2025 de la Red Global MX en Bogotá

Bogotá nos recibió con cielo cambiante y una energía constante: la de una diáspora que no se conforma con representar a México en el extranjero, sino que construye puentes nuevos cada año. Para el Capítulo Panamá, esta Reunión Anual fue más que un encuentro: fue una hoja de ruta compartida para 2026.

Un arranque con sentido de Estado

La agenda inició con una recepción en la Embajada de México en Colombia, encabezada por la embajadora Martha Patricia Ruíz Anchondo. Ese primer encuentro marcó el tono: diplomacia al servicio de la cooperación productiva. Desde ahí se tejieron conversaciones que después se convertirían en acuerdos, compromisos y, sobre todo, proyectos con plazos y responsables

Dos días intensos: ideas que aterrizan en proyectos

Durante las jornadas de trabajo escuchamos a especialistas en inteligencia artificial, bioeconomía y agronegocios, comercio internacional, inclusión financiera, territorio y biodiversidad. No fue un congreso de diagnósticos: cada exposición cerró con “qué podemos hacer desde la Red” y “con quién” para empezar ya. La consigna fue clara: traducir conocimiento en iniciativas con impacto medible, en los países donde estamos presentes.

En ese espíritu, destaco tres vectores que resonaron con fuerza:

  1. IA aplicada a problemas reales: desde automatizar procesos de investigación de mercados para pymes hasta crear observatorios de talento mexicano en el exterior.
  2. Bioeconomía con enfoque territorial: cadenas productivas que integren a comunidades y preserven biodiversidad; negocio y conservación pueden coexistir cuando el diseño es correcto.
  3. Comercio e inclusión financiera: facilitar la formalización, el acceso a pagos y el crédito productivo para emprendedores de base creativa y tecnológica.
La propuesta de Bogotá: transversalidad y método

Uno de los resultados más relevantes fue la propuesta de Abenamar de la Cruz, Coordinador para América Latina, de construir los “Acuerdos de Bogotá”: un documento que ordene proyectos transversales de la Red, con objetivos, indicadores y responsables por región. La Red Global MX crece, y con el crecimiento llega la necesidad de un lenguaje común y un tablero compartido. Bogotá nos dio ese punto de partida.

En paralelo, acordamos colaborar con la Coordinación de América Latina en el diseño de una metodología para recabar información que alimente una Matriz de Proyectos de la Red. No es una base de datos más: será el mapa vivo de iniciativas, etapas, aliados y recursos, para evitar duplicidades y acelerar lo que ya funciona.

Reuniones clave y articulación institucional

Además de la agenda técnica, sostuvimos una reunión de articulación con el IMME (Instituto Mexicano para la Migración y el Emprendimiento) encabezado por Tathiana Clouthier, con la directora ejecutiva Lorena Kumate y Itzel Astrid Ortega González, parte del equipo organizador. El objetivo: alinear agendas y sumar capacidades. La Red es una plataforma; su potencia depende de cuántos actores la usan de manera coordinada.

¿Qué nos toca desde el Capítulo Panamá?

Salimos de Bogotá con una lista concreta de próximos pasos:

  • Metodología y Matriz de Proyectos: colaborar en el diseño y pruebas piloto de la herramienta regional, aportando proyectos de Panamá como casos de uso.
  • Acuerdos de Bogotá: participar activamente en su redacción, incorporando criterios de gobernanza, indicadores de impacto y mecanismos de rendición de cuentas.
  • Vinculación con capítulos y nodos: abrir una ronda de reuniones bilaterales para conocer sus proyectos y documentar oportunidades de colaboración (co-organización de eventos, intercambio de expertos, coinversión en prototipos).
  • Líneas temáticas prioritarias para Panamá: economía creativa y cultural, inclusión financiera de emprendedores y bioeconomía con enfoque logístico (aprovechando la posición de Panamá como hub).
  • Gestión de alianzas: avanzar en acuerdos con universidades, cámaras empresariales y organismos internacionales que permitan escalar proyectos de la Red en el país.
Lo que aprendimos (y no queremos olvidar)
  1. La Red no es un evento, es una infraestructura social. La reunión anual es solo el punto de sincronía; el trabajo real ocurre en la coordinación entre capítulos durante el año.
  2. Medir es gobernar. Sin indicadores compartidos y una matriz clara de proyectos, las buenas intenciones se diluyen. Por eso Bogotá insistió en método y seguimiento.
  3. La diplomacia económica necesita guiones cortos y tareas largas. Las recepciones abren puertas, pero son los cronogramas, presupuestos y reportes los que las mantienen abiertas.
  4. El talento está; falta conectarlo. Bogotá demostró que hay gente resolviendo problemas similares en países distintos. La transversalidad es una ventaja si la gestionamos con disciplina.
¿Por qué esto importa para Panamá?

Porque nos coloca en una conversación regional con proyectos concretos. Panamá puede —y debe— asumir un rol de plataforma: logística para la innovación, sede de pilotos regionales y puente entre el tejido emprendedor y las instituciones que financian transformación. También porque desde la economía creativa, uno de nuestros frentes naturales, podemos demostrar que la reducción de asimetrías de información (datos, metodologías, plantillas de gestión) mejora el acceso a mercados y financiamiento.

De la foto al tablero

Bogotá nos recibió con cielo cambiante y una energía constante: la de una diáspora que no se conforma con representar a México en el extranjero, sino que construye puentes nuevos cada año. Para el Capítulo Panamá, esta Reunión Anual fue más que un encuentro: fue una hoja de ruta compartida para 2026.

Nos regresamos con fotos bonitas, sí. Pero más importante: con una lista de tareas, responsables y fechas. La Reunión Anual de Bogotá no fue un paréntesis, fue un arranque. Ahora toca convertir la conversación en proyectos con presupuesto, alianzas firmadas y resultados que se midan en empleo, exportaciones, transferencia de conocimiento y valor social.

Si eres parte de la diáspora, de una institución aliada o de una empresa que quiere sumar, este es el momento de acercarte. En el Capítulo Panamá tenemos claro el rumbo y estamos construyendo las rutas. La puerta está abierta.